lunes, 27 de enero de 2014

La dictadura de Primo de Rivera

El primero de los dos temas de la segunda evaluación abarca la época entre 1923 y 1930. Una etapa que se entiende mejor si se mira al período europeo de entreguerras. Es cierto que en cuanto a la producción de temas para el examen, la dictadura de Primo queda un poco descontextualizada, pues lo último que hicimos como tema fue la Restauración, que extendíamos hasta 1898/1902. Por ello es necesario que dediquemos un espacio más amplio de lo habitual a la atención de los antecedentes del período.

Así, para desarrollar el tema comenzaremos con una explicación de los antecedentes, remontándonos casi hasta 1898, año del Desastre. Ya sabemos que este acontecimiento hizo temblar las estructuras mentales colectivas de la sociedad española. Su plasmación, decíamos en otra entrada, se refleja sobre todo en el movimiento ideológico conocido como Regeneracionismo. Su ideólogo principal, Joaquín Costa, ya anunció que era necesaria la aparición de un cirujano de hierro. Éste será Primo de Rivera, personaje muy lejano a lo que Costa tenía en la cabeza cuando hablaba de ese cirujano.

El siglo comienza, respecto al anterior, con una serie de transformaciones importantes. Cánovas asesinado en 1897 y Sagasta en 1903, por lo que los principales protagonistas de la Restauración han desaparecido. Ahora, la supervivencia del Régimen depende de Alfonso XIII (que accede al trono en 1902 y que, además, tiene intención de intervenir más activamente en los asuntos de la vida política) y de los partidos del turno. Éstos han quedado huérfanos de líderes indiscutibles, por lo que su división en facciones pondrán al rey muy difícil el mantenimiento del fraudulento sistema electoral de la Restauración, puesto que nunca podrá designar un candidato para formar gobierno que sea aceptado de forma unánime por sus propios correligionarios del partido. A pesar de todo, podemos decir que tras varias luchas internas, Maura se hará fuerte entre los conservadores y Canalejas, más tarde, entre los Progresistas (hasta que es asesinado en 1912).

Las primeras manifestaciones políticas de lo que conocemos por Regeneracionismo y el deseo de renovación las encontramos en lo que se conoce como el Gobierno Largo de Maura, desarrollado entre 1907 y 1909. Éste impulsará una serie de medidas reformistas como la protección de la industria, la mejora agrícola, la creación de mancomunidades o la nueva ley electoral. Pero el problema de Marruecos (presente en todo el primer cuarto del siglo XX desde que se reuniera la Conferencia de Algerciras en 1906 y se repartiese con Francia el territorio de Marruecos) forzará su caída tras los acontecimientos de la Semana Trágica de Barcelona en 1909.


En 1910 se producirá otro intento regeneracionista de gobierno. Esta vez el protagonista será Canalejas y su gobierno se extenderá entre 1910 y 1912. Sus medidas van aún más alla que las proyectadas por Maura: desde la supresión de los consumos hasta la creación del Servicio militar obligatorio, pasando por la creación de mancomunidades y la ley del candado, que prohibía instalar más órdenes religiosas en España en los dos años siguientes. El intento reformista se verá truncado por el asesinato de Canalejas por el anarquista aragonés Manuel Pardiñas. En 1912 también se constituye definitivamente el Protectorado español de Marruecos correspondiente al norte de país.

http://lacorrientedelgolfo.files.wordpress.com/2012/09/canalejas-yaciendo.jpg
El cuerpo de Canalejas en el lugar en que fue asesinado

En 1914  estalla la Primera Guerra Mundial y con ello España se convierte en suminsitradora de los países combatientes. Por una parte incrementará la capacidad económica del país, aunque por otra parte aumentará la conflictividad por la salida de productos de primera necesidad hacia Europa, donde se venden más caros, dejando en situación de desabastecimiento al país, lo que afectó especialmente a los más débiles.

En 1917 una serie de acontecimientos protagonizados por militares y políticos al margen del turno conducirán a una huelga general que marcará el principio del fin del sistema de la Restauración. En los cinco años siguientes se sucederán hasta doce gobiernos diferentes, que además serán gobiernos de concentración (es decir, conformados por liberales y conservadores). Esto da muestra de la importante crisis política en que se sumía España. El ascenso de los nacionalismos, la expansión del pistolerismo por parte de obreros y patronos (que tendrá a ciudades como Barcelona en vilo), los atentados y la crisis económica tras el fin de la guerra irán allanando el camino para que se produzca un golpe militar. Así, el desastre de Annual en el que perecieron 13.000 soldados españoles a manos de la kábilas de Abd El Krim por un error de estrategia militar será el detonante. A la tragedia se suma la posterior investigación en el informe Picasso, que llevaba la responsabilidad del desastre hasta la figura de Alfonso XIII. Dicho informe fue una investigación de políticos (incluidos socialistas y nacionalistas) en la que se cuestionaba un asunto de competencia militar. Esta injerencia era intolerable para el estamento militar.

Miguel Primo de Rivera
Miguel Primo de Rivera
El 13 de septiembre de 1923, el Capitán General de Cataluña, Miguel Primo de Rivera se alza contra el poder establecido y unos días después Alfonso XIII le entrega plenos poderes. Así, comenzará una dictadura cuyos objetivos eran acabar con los males de la Restauración, con el caciquismo, con el turno, con los desórdenes sociales y con el separatismo nacionalista catalán. La primera medida que pondrá en marcha será la suspensión del Constitución de 1876 y la disolución de las Cortes. Comienza así una primera etapa de la dictadura conocida como el Directorio Militar, en que el gobierno estaba formado por Primo y varios militares. Su actividad política se dirigió hacia la finalización de los conflictos nacionalistas (prohíbe el uso del catalán, de su bandera y del himno), sustituyó gobernadores civiles por militares, disolvió ayuntamientos para colocar afectos al nuevo régimen, reformó la ley electoral (para no usarla nunca) y creó, al estilo fascista, un partido único llamado Unión Patriótica. Pero su éxito más relevante y que le reforzó socialmente en el poder fue la finalización de la Guerra de Marruecos tras pactar una acción conjunta con Francia y desembarcar en Alhucemas en 1925.

Tras este acontecimiento, Primo decidió reforzar su régimen e inició los pasos necesarios para institucionalizarlo. Así, sacó a los militares del gobierno y los sustituyó por civiles. Comenzaba así la segunda etapa de la dictadura conocida como el Directorio Civil. En el contexto de la bonanza económica de los "felices años veinte", la dictadura daba una sensación de orden y buenhacer. El directorio entonces tomó una serie de medidas que tenían como objetivo impulsar la economía para aprovechar el contexto de bonanza internacional. Así, promovió el intervencionismo estatal protegiendo la industria nacional y fomentando la inversión pública. Creó las Confederaciones Hidrográficas para potenciar el regadío y aprovechar la energía eléctrica; creó los grandes monopolios nacionales que han estado presentes a lo largo del siglo XX, como Telefónica, CAMPSA y Tabacalera; se crearon los mecanismos para regular la conflictividad laboral, como la Organización Corporativa Nacional, donde patronos y obreros fijaban salarios y condiciones laborales. También se impulsó la función social del estado, y promovieron  viviendas baratas, Institutos, Escuelas y servicios sanitarios.

En 1928 el dictador empezó a quedarse sin apoyos: revueltas universitarias, intentos golpistas de parte del ejército, aumento de la oposición de nacionalistas y anarquistas dejaron a Primo en una difícil situación. El crack de octubre del 29 en la Bolsa de Nueva York y la posterior extensión mundial de la crisis económica más importante del capitalismo hasta ese momento provocaron que el 30 de enero de 1930 presentase su dimisión al rey. Éste, decidió continuar con el régimen nombrando a otro militar como dictador, el general Berenguer primero y el General Aznar después, iniciando un breve período conocido como la "dictablanda". Pronto Alfonso XIII decidió cambiar de tercio y pretendió regresar, como si nada hubiera ocurrido, a la Constitución de 1876. Así, el aumento de las libertades permitió regorganizarse a los ilegalizados y retomar sus luchas. Los grupos republicanos se conjuran firmando un Pacto en San Sebastián para derrocar la monarquía. En diciembre de ese año se produce una primera intentona golpista en Jaca protagonizada por Galán y García Hernández que termina con los líderes firmantes del Pacto en la cárcel. Pero la convocatoria de unas elecciones municipales el 12 de abril de 1931precipitará los acontecimientos. La aplastante victoria de las candidaturas republicanas en las ciudades (las elecciones en el mundo rural aún no se consideraban limpias) hizo que el día 14 el pueblo se echase a la calle para proclamar la II República , mientras Alfonso XIII ponía rumbo a Italia desde el puerto de Cartagena. Una nueva etapa en la Historia de España comenzaba su andadura.

Para desarrollar el tema, entonces, recuerda que es deseable que introduzcas cuatro partes: antecedentes, directorio militar, directorio civil y fin del reinado de Alfonso XIII. Los antecedentes puedes desarrollarlos a partir de la información contenida en esta misma entrada; el resto lo encontrarás entre las páginas 15-18 del tema 5 del IES Sabuco.

lunes, 20 de enero de 2014

Tratado de Paz entre EEUU y España 1898. La Paz de París


Art. 1.° España renuncia a todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba. En atención a que dicha isla, cuando sea evacuada por España, va a ser ocupada por los Estados Unidos, éstos, mientras dure su ocupación, tomarán sobre sí y cumplirán las obligaciones que, por el hecho de ocuparla, les impone el derecho internacional para la protección de vidas y haciendas.
 Art. 2.° España cede a los Estados Unidos la isla de Puerto Rico y las demás que están ahora bajo su soberanía en las Indias Occidentales, y la isla de Guam en el archipiélago de las Marianas o Ladrones.
 Art. 3.° España cede a los Estados Unidos el archipiélago conocido por las Islas Filipinas [...]. Los Estados Unidos pagarán a España la suma de veinte millones de dólares (20.000.000) dentro de los tres meses después del canje de ratificaciones del presente Tratado.
 Art. 6.° España, al ser firmado el presente tratado, pondrá en libertad a todos los prisioneros de guerra y a todos los detenidos o presos por delitos políticos a consecuencia de las insurrecciones en Cuba y en Filipinas, y de la guerra con los Estados Unidos. Recíprocamente, los Estados Unidos pondrán en libertad a todos los prisioneros de guerra hechos por las fuerzas americanas, y gestionarán la libertad de todos los prisioneros españoles en poder de los insurrectos de Cuba y Filipinas [...].
 M.ª Victoria LÓPEZ-CORDÓN y José URBANO MARTÍNEZ, Análisis y comentarios de textos históricos.II. Edad Moderna y Contemporánea, Madrid, Alhambra, 1978, pp. 305-306.   

La crisis finisecular en España no es una gran hecatombe política ni económica, sino que se trata de una crisis de ideas y de identidad. Las consecuencias del Desastre no afectarán a un gobierno ni a la monarquía, ni tan siquiera trastocará demasiado la maltrecha economía española. Esas consecuencias se instalarán en la idiosincrasia de un colectivo de intelectuales que gritarán por la necesidad de cambiar el sistema, viciado y corrupto, para poder impulsar la modernización. En otras palabras: la consecuencia del Desastre del 98 se llamará Regeneracionismo.

El texto es un fragmento de los Tratados de París que se firman entre EEUU y España al finalizar la Guerra que enfrentaban ambos países por el control de la Isla de Cuba y Puerto Rico. Son cuatro artículos: los tres primeros suponen el cambio efectivo de la soberanía de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. El artículo 6 habla sobre el intercambio de prisioneros.

El conflicto con EEUU realmente es tardío. La primera insurrección de Cuba fue en 1868 y finalizó en 1878 con la Paz de Zanjón y un amplio elenco de promesas que apaciguaron las reivindicaciones de los independentistas cubanos. Pero las promesas se diluyeron entre turnos, pucherazos y encasillados, por lo que en 1895 los insurrectos cubanos volvieron a gritar, esta vez en Baire, y con la firme intención de no ceder hasta obtener la independencia. Un año después, en Filipinas, Rizal y los suyos iniciaban lo que se llamó la revolución tagala, que perseguía idénticos objetivos: la independencia.

El gobierno de la metrópoli tomó el asunto como una cuestión de honor y no dio ni un paso atrás. En Cuba incrementó hasta 200.000 soldados el destacamento inicial que no superaba los 10.000. Pero el problema surgirá en la opinión pública, pues la mayor parte de estos soldados no morían en la guerra sino de enfermedades tropicales u otras derivadas de una mala alimentación o de un inadecuada indumentaria.

Mientras, en España se producía una división entre los que defendían a muerte la soberanía española (recordemos que en Europa se están repartiendo el pastel colonial) y los que abogaban por la concesión de la independencia. Así, EEUU intervino diplomáticamente en el conflicto y se ofreció a España a comprar la Isla en pro de la Doctrina Monroe (América para los americanos). Pero el gobierno español consideraba aquello como una humillante solución, y continuó el envío de tropas a pesar del rechazo popular.

En 1898, en las costas de La Habana se produce la explosión de un barco norteamericano, el Maine, que va a precipitar los acontecimientos. EEUU lanza un ultimátum a España y ante el rechazo comienza una guerra que se abre en tres frentes (Cuba, Puerto Rico y Filipinas) y que apenas durará dos meses. La victoria de EEUU fue realmente sencilla.

La paz se empezó a fraguar en agosto pero no fue hasta diciembre cuando se firmó definitivamente en París. En virtud de ella, España perdía los últimos rescoldos del imperio colonial, y además, estos pasaban a estar bajo la jurisdicción de otro país: EEUU.

Desde un punto de vista político, no hubo consecuencias. Nadie pagó por la machada. Eso sí, en el  estrato militar, el descontento estaba patente. Desde otro punto de vista, el económico, el fin de la guerra supuso el fin de la sangría para la Hacienda Pública y la repatriación de los capitales privados invertidos en la isla, lo cual iba a repercutir positivamente en al economía nacional. Lo peor fue el gran agujero que dejó el conflicto en la deuda pública.

Pero la humillación dejó un poso profundo en la psiqué colectiva. Se había perdido lo poco que quedaba del esplendor de la época del imperio, y además, éste había quedado bajo dominio estadounidense, es decir, que no se había producido una independencia sino un cambio de propietario. Esto se suma al alto coste humano de la guerra, con mucha inversión en soldados y pocos supervivientes ("más se perdió en Cuba y vinieron cantando").


Ese descontento se canalizó en un movimiento que estará muy presente en el primer tercio del siglo XX: el Regeneracionismo. Éste tuvo dos ámbitos importantes: por un lado, la generación del 98, que tuvo su reflejo en la literatura y en el compromiso social de los intelectuales más relevantes del país, como por ejemplo el manifiesto que firmaron Baroja, Maeztu y Azorín bajo el pseudónimo de "Los Tres" en el que pedían la transformación del Estado Social. Pero la rama más influyente del Regeneracionismo fue la representada por el aragonés Joaquín Costa. Éste abogó por el acercamiento a Europa, por el reformismo, por la autonomía local... pero sobre todo abogó por la educación (no en vano había sido profesor de la Institución Libre de Enseñanza) y por la España rural, lo que resumió en su tan repetido lema Escuela y despensa. También predecía que España necesitaba un cirujano de hierro para resolver sus problemas y que era necesario echar doble llave al sepulcro del Cid, en referencia a pasar página respecto a las glorias del pasado (olvidando, por ejemplo, la pasada gloria del imperio colonial, ya perdido) y mirar hacia el futuro y la modernización del país.

España pronto buscará resarcirse de la pérdida con la búsqueda de nuevos territorios coloniales, lo que culminará con el protectorado sobre el Rif marroquí y los graves problemas que ésto generará en España hasta 1925.

Si necesitas más información sobre la guerra y sus consecuencias la puedes obtener a partir de la página 13 del tema 6 del IES Sabuco.



lunes, 13 de enero de 2014

La Federación de Trabajadores de la Región Española y la "Mano Negra"



(...) Nosotros nos hemos organizado con el mismo derecho que se han organizado todos los partidos políticos. Ellos se organizan para la conquista del poder político, y nosotros para abolir todos los poderes autoritarios.
Somos anarquistas, porque queremos el libre ejercicio de todos los derechos, y como éstos son ilegislables, no es necesario ningún poder para legislarlos y reglamentarlos.
Somos colectivistas, porque queremos que cada productor perciba el producto íntegro de su trabajo y no existan hombres que se mueran de hambre trabajando, y otros que sin trabajar vivan en la holganza y encenegados en la corrupción y en el vicio.
Y somos partidarios del grande y fecundo principio federativo, porque creemos que es indispensable para la práctica de los grandes y justos principios anárquico-colectivistas, la Federación económica; la libre federación universal de las libres asociaciones de trabajadores agrícolas e industriales. […].
Si hoy, en presencia del fecundo desarrollo de nuestra organización, y ante el temor de perder, en tiempo tal vez no muy lejano, irritantes e injustos privilegios, se pretende deshonrarnos para cubrir las apariencias de brutales persecuciones e injustas medidas excepcionales en contra de nuestra gran Federación de trabajadores, es necesario que no ignoren que su trama es demasiado burda y que su inmortal juego está descubierto; y conste una vez más, que nuestra Federación nunca ha sido partidaria del robo, ni del incendio, ni del secuestro, ni del asesinato; sepan también que no hemos sostenido ni sostenemos relaciones con lo que llaman Mano negra, ni con la Mano blanca, ni con ninguna asociación secreta que tenga por objeto la perpetración de delitos comunes.
Manifiesto de la Comisión Federal, marzo de 1883. A. Lorenzo: El Proletariado militante..., pp. 428-429.
Reproducido en A. Fernández García y otros, Documentos de Historia Contemporánea de España, Madrid,
Actas, 1996, pp. 306-307.
Nos encontramos ante un texto de Anselmo Lorenzo publicado en pleno proceso de los Juicios de Jerez de la Frontera en 1883. Es un manifiesto en que pone de relieve los principios de la Federación de Trabajadores de la Región Española, a la vez que se desvincula de los sucesos violentos que se han producido en esos días y que son asociados al grupo armado conocido como la "Mano Negra".

El texto es de contenido político ideológico, pues recoge parte del ideario del anarcosindicalismo en sus albores en España. El anarquismo en España prendió entre los grupos campesinos especialmente en el sur debido al desencanto surgido tras el convulso período del Sexenio. Buena parte de este campesinado había sido fiel al ideario progresista que, entre otras cosas, les abría la posibilidad de la participación política y garantizaba un buen número de derechos individuales. Así, y tras la decepción por lo que pudo ser el Sexenio y no fue, muchos de ellos se adhirireron al ideario anarquista de tendencia bakuninista que fue la opción que predominó en España tras la visita de Giuseppe Fanelli. Éste hizo acto de presencia en España en el primer congreso de la AIT en España en 1868, al amparo de las flexibilización de derechos que el Sexenio había empezado a aplicar. En 1870 se creó la Federación de la Región Española (FRE) como el primer sindicato de índole anarquista.

Tiempo después, la otra corriente ideológica imperante en la AIT, los marxistas, irrumpieron en el escenario político ibérico con la llegada del mismísimo yerno de Marx Paul Lafargue, de origen cubano. Éste prendió la mecha del  socialismo en Madrid especialmente. En 1871 se crearía en esa misma ciudad la Asociación General del Arte de Imprimir, grupo al que poco después ingresaría un impresor llamado Pablo Iglesias y que a partir de dicha Asociación fundaría en 1879 el Partido Socialista Obrero Español y en 1888 el sindicato asociado de la Unión General de Trabajadores.

Tras el Sexenio, en 1874, Serrano prohibiría toda acitvidad asociacionista, incluída la de tipo obrero. En 1881 con Sagasta en el poder, se flexibilizó el derecho de asociación y se crearía la Federación de Trabajadores de la Región Española, que hubo de cambiar de nombre puesto que no se permitían asociaciones controladas por organismos extranjeros. Así se constituía la rama moderada del anarquismo que, como se ve en el texto, renunciaba a la fuerza como estrategia para conseguir sus objetivos. Pero este organismo desaparece en 1888, por lo que la opción violenta cobra fuerza en acciones individuales y sin ningún tipo de organización. Sus acciones fueron de lo más variopintas, desde atentados colectivos como el del Liceu de Barcelona como contra altos cargos militares (atentado contra el General Martínez Campos) como magnicidios tales como el asesinato de Cánovas e intentos de regicidios como el que llevó a cabo Mateo Morral contra Alfonso XIII en 1906.

El movimiento anarquista volvió a organizarse ya en el siglo XX con la creación de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) que recogió el testigo de la extinta FTRE e inicialmente se constituyó como una organización no violenta.

Respecto a la mencionada Mano Negra en el texto, fue una organización terrorista que actuó en Andalucía. Su existencia no está contrastada, por lo que muchos creen que fue un instrumento que utilizó el gobierno para reprimir los movimientos anarquistas en esa zona de Andalucía. El texto desvincula a la FTRE de la acción violenta. El motivo es que en ese momento se estaba juzgando a un grupo de personas que habían supuestamente cometido unos asesinatos en Jerez de la Frontera entre 1882 y 1883, y a los acusados se les asoció al grupo terrorista con el fin de amedrentar a todos aquellos afines al movimiento anarquista. Quince campesinos fueron finalmente condenados a muerte, mientras los jueces que firmaron la sentencia fueron condecorados un año después.

Para preparar el comentario, te recomiendo que en primer lugar revises los principios del anarquismo y del marxismo. En el tema 5 del IES Elaios tienes tres páginas de introducción que te serán de gran utilidad. Puedes usar ese mismo tema para obtener la información correspondiente al anarquismo en España, en el punto 5.3.