martes, 26 de noviembre de 2013

La construcción del ferrocarril


¿Por qué se tardó tanto en construir el ferrocarril en un país que tanto lo necesitaba? La respuesta es que se combinaron el círculo vicioso del subdesarrollo con la inepcia y la inercia gubernamentales.
Las cosas cambiaron con la llegada al poder de los progresistas, que eran un partido en favor del desarrollo económico y de la importación de capital. Los progresistas consideraban que el ferrocarril era una parte esencial en la modernización de la economía española (fin que ellos perseguían explícitamente) y para lograr la construcción de la red estaban dispuestos a volcar todos los recursos necesarios, nacionales o importados.
Ahora bien, que el ferrocarril fuera indispensable no quiere decir que hubiera que pagar por él cualquier precio ni que hubiera de construirse a cualquier ritmo ni de cualquier manera. La red ferroviaria española empezó a construirse demasiado tarde y después, en el decenio 1856-66, se emprendió con excesiva precipitación. Las consecuencias de tal premura fueron una planeación deficiente, una financiación inadecuada y un trazado especulativo que dieron como consecuencia una infraestructura física y una estructura empresarial endebles.
A la velocidad de la construcción se sacrificaron muchas cosas; y cuando las grandes líneas troncales empezaron a estar terminadas, a partir de 1864, se comprobó que las expectativas de beneficios de la explotación quedaban defraudadas: los ingresos no bastaban ni para cubrir los gastos, y menos aún para restituir los capitales invertidos
G. Tortella, "El desarrollo de la España contemporánea", en Historia económica de los siglos XIX y XX, 1994.
Reproducido en J. Aróstegui y otros, Historia. 2.º Bachillerato, Barcelona, Vicens Vives, 2006, p. 197.

La construcción del ferrocarril en España se enmarca dentro del proceso de industrialización en el siglo XIX. Este proceso es en España un fenómeno lento y tardío, que se asentó básicamente en dos pilares: el textil, en Cataluña, y la siderurgia, primero en Marbella y finalmente en Vizcaya. Para que la industria despegase, era necesario acometer una serie de reformas que los liberales tenían en su programa, como poner en activo la gran cantidad de tierras que se encontraban en régimen de manos muertas (con la conocida desamortización) y construir una eficaz y rentable red de ferrocarril que conectase productores y consumidores, es decir, que articulase un mercado interior suficiente como para ser el acicate del desarrollo industrial, al mismo tiempo que se convirtiese en impulsor de la siderurgia vasca y fuente de empleo y motor del desarrollo.

                                   

La primera línea de ferrocarril que se constuyó en Europa fue una red de mercancías que unió la ciudad minera de Darlington con la ciudad portuaria de Stockton, en la Gran Bretaña, en 1825. El ferrocarril se consolidó en aquel país como un motor del desarrollo puesto que demandaba acero de las industrias siderúrgicas y madereras, consumía capitales acumulados y ofrecía multitud de puestos de trabajo. Sus efectos en la articulación del territorio modificaron de forma profunda los mercados tradicionales y hasta las costumbres alimenticias de la población, que vio cómo en su dieta se colaban productos lejanos a los que antes no se tenía acceso. También provocó cambios en cuanto a la movilidad de las personas, desde que en 1830 se construyese el primer ferrocarril para pasajeros que unía Manchester y Liverpool.

Mientras todo esto se desarrollaba en los principales países europeos, España dejaba pasar el tiempo, inmersa en una guerra que dilapidaba capital y centraba todo el interés político. Por eso se explica que la construcción del ferrocarril en España fuese lenta y tardía. En  1844 se aprueba un decreto que ordena el trazado y construcción de la red ferroviaria, y concede a los capitales nacionales su financiación. Aunque realmente la primera línea férrea española se construye en Cuba en 1837, en la península es cuatro años más tarde de aquel decreto cuando se inaugura la primera línea que unia Barcelona y Mataró, de poco más de 20 kilómetros. Para entonces muchos adjudicatarios habían renunciado a la inversión al no ver rentabilidad real por ninguna parte. Por ello, la llegada de los progresistas al poder (a través de un nuevo pronunciamiento, la Vicalvarada) en 1854 abrió un nuevo período de reformas que supondrían un gran impulso para el desarrollo. Entre las leyes más importantes de este período se encuentra la Ley General de Ferrocarriles y las Leyes de Banca y Sociedades de Crédito, que abrieron al capital extranjero las inversiones que aquí no se realizaban y abrieron la posibilidad para la creación de multitud de bancos de crédito (bancos que, por cierto, tras una crisis financiera en los 60 fueron absorbidos por las grandes compañías financieras del país como el Banco Santander ¿os suena de algo?). Realmente, los escasos capitales en España se habían destinado a crear pequeñas industrias locales y a comprar tierras desamortizadas, por lo que su rentabilidad no era demasiado alta. Por ello, los progresistas buscaron ampliar las posibilidades de inversión y lo encontraron fundamentalmente en el capital francés. Tras un parón por la crisis de 1866, se reactivó la construcción del ferrocarril en la década de los 70.

Así, desde el Bienio Progresista, la llegada de financiación extranjera aceleró notablemente el proceso de construcción del ferrocarril, lo que hizo, ahora al contrario que en el período 1844-1854, que se hiciese demasiado rápido. Ello produjo una serie de errores que condicionaron el desarrollo económico posterior para el resto de la centuria y parte de la siguiente: trazado radial estructurado no por criterios económicos sino políticos (dejando sin conexiones adecuadas a las principales zonas industriales y conectando todo con Madrid, por entonces con una industria testimonial e irrelevante), poco rentable y con un ancho de vía mayor que el resto de Europa. Las consecuencias fueron terribles. Así como en Gran Bretaña el Ferrocarril fue el motor del desarrollo, en España la inversión extranjera y la relajación de las tasas aduaneras impidió que la siderurgia española se beneficiase de todo lo construido, pues se trajo la materia prima desde los países de origen de esos capitales. Además, una vez terminado el grueso de la red apenas había nada que transportar, haciendo que su rentabilidad fuese francamente escasa. El diferente ancho de vía aisló comercialmente a España del resto de Europa durante décadas, lastre que condicionará del desarrollo de la industria española hasta bien entrado el siglo XX.

Si quieres más información puedes  consultar a partir de la página 12 del tema 5 del IES Sabuco o a partir de la página 12 del tema 5 del IES Elaios.


lunes, 25 de noviembre de 2013

Exposición de motivos para la desamortización de Mendizábal


Vender la masa de bienes que han venido a ser propiedad del Estado, no es tan sólo cumplir una promesa solemne y dar una garantía positiva a la deuda nacional por medio de una amortización exactamente igual al producto de las rentas, es abrir una fuente abundantísima de felicidad pública; vivificar una riqueza muerta; desobstruir los canales de la industria y de la circulación; apegar al país por el amor natural y vehemente a todo lo propio; enganchar la patria, crear nuevos y fuertes vínculos que liguen a ella; es en fin identificar con el trono excelso de ISABEL II, símbolo de orden y de la libertad.
            No es, Señora, ni una fría especulación mercantil, ni una mera operación de crédito, por más que éste sea la palanca que mueve y equilibra en nuestros días las naciones de Europa: es un elemento de animación, de vida y de ventura para la España: Es, si puedo explicarme así, el complemento de su resurrección política.
                El decreto que voy a tener la honra de someter a la augusta aprobación de V.M. sobre la venta de esos bienes adquiridos ya para la nación, así como en su resultado material ha de producir el beneficio de minorar la fuerte suma de la deuda pública, es menester que en su tendencia, en su objeto y aún en los medios por donde se aspire a aquel resultado, se enlace, se encadene, se funda en la alta idea de crear una copiosa familia de propietarios, cuyos goces y cuya existencia se apoya principal­mente en el triunfo completo de nuestras actuales instituciones.

Gaceta de Madrid, 21 de febrero de 1836. Reproducido en A. Fernández y otros, Documentos de Historia Contemporánea de España, Madrid, Actas, 1996, pp. 120-125.

 
 J.A. Mendizábal

El texto forma parte de la Ley de Desamortización de Juan Álvarez Mendizábal publicada en la Gaceta de Madrid (el equivalente al actual Boletín Oficial del Estado). Concretamente es la exposición de motivos que llevan al Ministro de Hacienda  (y entonces también Jefe de Gobierno) a proponer una ley valiente y necesaria para los liberales. En el documento, Mendizábal deja clara sus intenciones: por un lado, el primer párrafo habla de la reducción de la deuda (insiste más abajo) y da una serie de motivaciones muy ligadas al neonato pensamiento liberal que defiende la libertad de mercado; además, asoma su intención de crear una base social de afectos al nuevo régimen liberal de aquellos que se puedan beneficiar de la venta de tierras. Para darle mayor énfasis a su discurso, implica directamente a la reina argumentando que ella también se beneficiará de la afección de aquellos que adquieran dichos bienes.

En el segundo párrafo desvincula su propósito de una actividad meramente especulativa o mercantil, y la liga realmente a un bien para la nación.

Para terminar el texto, en el tercer y último párrafo insiste en la intención supuestamente real del decreto: reducir la maltrecha deuda pública y crear un grupo de pequeños y medianos propietarios beneficiarios de la puesta en venta de bienes eclesiásticos que identifiquen su prosperidad personal con la existencia y desarrollo del régimen liberal.

La trascendencia de un texto como este es crucial. Después de varios intentos desamortizadores, como los planteados en las Cortes de Cádiz y en el reinado de José I, así como en el Trienio, la primera gran desamortización llega de la mano de los progresistas. En un marco de guerra civil, de la que dependía la supervivencia del incipiente régimen liberal, la actuación de los liberales debía ir encaminada a asestar golpes definitivos e irreversibles al Antiguo Régimen. Así, los progresistas en el poder desde 1836 a través de un (cómo no) pronunciamiento en la Granja de San Ildefonso, promueven dos de sus acciones estelares: sustituir el inservible Estatuto Real por una Constitución liberal y progresista (que verá la luz en 1837) e iniciar la transformación de las estructuras económicas del país hacia una auténtico sistema liberal. Para ello se tornaba imprescindible poner en valor la gran cantidad de tierras amortizadas o vinculadas que estaban en régimen de manos muertas, sin explotar, y que eran un lastre para la escasamente desarrollada economía española. Por ello, Mendizábal expropiará las tierras de las órdenes religiosas fundamentalmente para poder venderlas posteriormente. Sus objetivos pasan por conseguir fondos para, por una parte, sanear la deuda y por otra para ganar la guerra que garantizaría la supervivencia del nuevo régimen liberal. También pretendía poner en cultivo tierras que no se trabajan para incrementar la producción y la competencia y reactivar el mercado y generar una nueva clase de pequeños y medianos propietarios afectos al régimen que pudieran adquirir tierras gracias a la nueva política liberal.

Si bien la desamortización estará en vigor poco tiempo, fueron muchas las tierras expropiadas, aunque no todas vendidas. Las consecuencias de la desamortiazación será dispares: por un lado se saneó levemente la Hacienda Pública y se consiguió ganar la guerra; pero por otro lado, las tierras no fueron adquiridas por cualquier persona sino que se redujo a aquellos que disponían de capital para ello: así, los campesinos quedaron fuera de cualquier posibilidad de adquirirlas y la estructura de la propiedad de la tierra apenas cambió. A la existente gran nobleza terratateniente se sumó una burguesía propietaria que si bien puso en cultivo tierras que no lo estaban, no supuso un gran cambio a mejor para los campesinos; es más, muchos de ellos vieron empeoradas sus condiciones de arrendamiento con los nuevos dueños y aumentó considerablemente el número de jornaleros. Además, la Iglesia se vio perjudicada por el proceso desamortizador y estuvo boicoteando a España hasta que consiguió en 1851 un Concordato que satisfacía buena parte de sus aspiraciones (incluyendo la devolución de las tierras desamortizadas y no vendidas).

A pesar de todo, con el regreso de los progresistas de nuevo al poder merced a un nuevo golpe militar en 1854 abrió un nuevo proceso desamortizador, este vez dirigido por Pascual Madoz y que no solo expropiaría tierras eclesiásticas (ahora también del clero secular y las Órdenes Militares) sino que se extendía hacia otras tierras de titularidad pública como las tierras comunales de los municipios españoles. Este proceso duró de forma intermitente hasta 1923, generó abundantes beneficios para las arcas del estado y la ruina para parte del campesinado que dependía de esas tierras y que se vio abocado a la emigración hacia la ciudad.

Para encontrar el contexto del texto puedes buscar los mismos materiales que para el texto del político militar, que se encuentran en la entrada correspondiente en este mismo blog.

lunes, 18 de noviembre de 2013

El sistema político de la Restauración y los elementos opositores al mismo



La llegada al trono de Alfonso XII marcó el inicio de la Restauración, que fue un doble proceso. Se restaura, por una lado, de nuevo a la monarquía, ausente en España desde el 11 de febrero de 1873, y por otro se restauran a los Borbones en el trono español, mientras Prim se removía en su tumba.

Para elaborar el tema, debéis comenzar con la introducción. Como siempre, no tiene porqué incluir contenido. Si quieres, puedes ubicar cronológicamente el período, para situar la acción.

Debes de comenzar por situar los antecedentes. Así, de forma somera, hay que mencionar el Sexenio y centrarte un poco más en la Dictaura/República de Serrano. Lo hagas como lo hagas, hay que llegar hasta el golpe de Martínez  Campos en Sagunto en diciembre de 1874.
       
A partir de ahora hay que abrir un amplio apartado para explicar qué es realmente la Restauración. Yo te recomiendo que dividas esta parte en los siguientes subapartados:


1. Concepto: qué se entiende por Restauración. Haz una definición que sea lo más amplia posible, donde incluyas los objetivos de Cánovas como la estabilidad y la "civilización" de la vida política en España.

2. Implantación u origen: menciona los tres hitos más importantes que terminarán con Alfonso XII en el trono: el manifiesto de Sandhurst, el golpe de Martínez Campos y la sagaz maniobra política fraguada desde tiempos del Sexenio por Antonio Cánovas del Castillo.    


3. Constitución del 76: tras unas elecciones a Cortes convocadas por el presidente interino Cánovas con sufragio universal, se aprobará en junio de 1876 la nueva constitución. Los rasgos que debes incluir son:
  •  Inspiración en la del 45 y la del 69.
  • Monarquía como ente supremo e inviolable, y con amplios poderes.
  • Oficialidad del catolicismo, con permisividad a otros cultos en el ámbito privado.
  • Sugragio sin concretar.
  • Amplia declaración de derechos individuales.
  • Soberanía compartida entre Rey y Cortes
  • División de poderes muy controlada por el monarca:
    • Ejecutivo: el rey, que elige a un presidente de gobierno
    • Legislativo: Cortes bicamerales:
        • Congreso: 1 diputado cada 50000 almas y duración limitada de las legislaturas (por 5 años)
        • Senado: los senadores serán por derecho propio(familia del Rey, Gandes de España...), por designación real y electos (estos últimos nunca serán mayoría y los elegirán las Corporaciones)
    • Judicial: tribunales
  •  La organización local compuesta por Gobiernos Civiles, Diputaciones provinciales y alcaldes, casi todos ellos designados por el Rey.
  • El rey será Jefe Supremo del Ejército, para garantizar la estabilidad 

4. Protagonistas:
  • Partido Conservador. Liderado por Antonio Cánovas del Castillo, que procede del ámbito de la Unión Liberal, supo aglutinar a los partidarios de la monarquía en la figura de Alfonso de Borbón creando el partido Alfonsino durante el Sexenio. El Partido Conservador agrupó a los antiguos moderados, muchos unionistas, algunos progresistas y a los carlistas de Alejandro Pidal.
  • Partido Liberal. Dirigido por Práxedes Mateo Sagasta, quien procedía de la escisión que se gestó entre los progresistas, siendo su Partido Constitucional la facción moderada de éstos en el Sexenio. Llamada inicialmente Partido Fusionista, incluyó entre sus filas a los progresistas, demócratas, algunos unionistas y a los republicanos posibilistas del expresidente de la Primera República Emilio Castelar.

5. El Sistema de turnos. Entre ambos partidos descritos se estableció un pacto de turnicidad, en que se alternasen los gobiernos de unos y otros sin mediar la violencia. Conservadores y liberales trataron de dar estabilidad al nuevo régimen mediante un sistema de turnos que incluían acuerdos como no aprobar leyes que el otro fuese a derogar después y esperar pacientemente el turno. Pero... si hay que elegir a los diputados... ¿cómo se consigue esto?


6. El sistema electoral. Se basó en el fraude electoral. Desde el Ministerio de la Gobernación se proporcionaban unas listas de diputados que debían ser elegidos (encasillado) que gobernadores civiles y alcaldes debían acatar. Para que el electorado obedeciese, se usaba sin dudarlo la manipulación de los censos o la coacción,  a través de los caciques, que movían todos sus hilos para obligar a los electores a votar a los candidatos propuestos. Si aún así no se obtenía el resultado esperado, siempre quedaba la opción del pucherazo.


Caricatura del sistema electoral

Una vez llegados a este punto, sería conveniente mencionar la evolución política del período. Debe de ser muy breve, pues aún queda medio tema por resolver. Puedes periodizar por reinados, para que te resulte más sencillo:

  • Alfonso XII: 1875-1885. Gestación del sistema de la Restauración.
  • Regencia María Cristina 1885-1902 (debes incluir el Desastre de 1898). Consolidación del sistema.
  • Alfonso XIII: 1902-1923 (hasta la dictadura de Primo de Rivera). Crisis y fin del sistema.

La segunda parte del tema trata sobre la oposición al Régimen. En ella hay que explicar todas aquellas corrientes que no incluyen los partidos de turno: carlistas, republicanos, nacionalismos (vasco y catalán) y regionalismos, socialismo y anarquismo.
Los carlistas se dividirán en tres corrientes (Unión Católica, Partido Integrista y Partido Tradicionalista); los republicanos en cuatro (Partido Posibilista, Partido Republicano Centralista, Partido Republicano de Ruiz Zorrilla y Partido Federal).
Sobre los nacionalismos, deberías de centrarte en explicar de dónde surgen (cuál es su justificación) y cuál es su base social. Tanto en el vasco como en el catalán debes mencionar a sus principales dirigentes (pero no hables mucho más allá de 1902 puesto que te saldrías del marco cronológico que nos hemos marcado).
Finalmente, sobre socialismo y anarquismo, debes explicar brevemente su ideología, sus principales líderes nacionales y su acción en este último cuarto de siglo (especialmente activa en el caso de los anarquistas, que cometieron varios atentados como el que costó la vida del propio Cánovas en 1897).


Para elaborar el tema os recomiendo (ganaréis tiempo) que sigáis estos consejos. Los protagonistas, el sistema de turnos, el sistema electoral, el desastre del 98, y la oposición al régimen, completadlo a partir del tema 6 del IES Sabuco; el concepto, la implantación, la Constitución del 76 y la evolución política los encontraréis en el punto 4.4 del tema 4 del IES Elaios.

lunes, 11 de noviembre de 2013

El sexenio democrático

Para preparar este tema, es conveniente que tengáis muy claras las etapas en las que dividimos el período del Sexenio. Pero antes de empezar a desarrollar el tema, no olvides comenzar con una introducción.

Después de hacer la introducción, comienza por poner en antecendentes el tema. Venimos de un período en el que los moderados se han aferrado al poder y no hay forma "legal " de cambiar el gobierno. Por ello, los progresistas buscarán la unión con otros perjudicados por el sistema, como los demócratas, para firmar desde el exilio un acuerdo con el que juntos poder derribar la monarquía de Isabel II (esto es muy relevante, pues hasta ahora los pronunciamientos iban dirigidos contra gobiernos o partidos políticos, nunca contra la jefatura del estado). Será el Pacto de Ostende, firmado en 1866. Al año siguiente muere O`Donell y su sucesor en el liderazgo de la Unión Liberal, el General Serrano, dará su apoyo al pacto.

Así las cosas, y con el ambiente en las calles un poquito caldeado por diversas revueltas y pronunciamientos fallidos, se llegará a Septiembre de 1868.

A partir de ahora, en tu tema, debes de señalar las diferentes etapas en las que se divide el Sexenio. Yo te propongo una periodización:

  1. La Revolución "Gloriosa".
  2. El gobierno provisional
  3. La Regencia de Serrano
  4. El Reinado de Amadeo I
  5. La I República
  6. La dictadura de Serrano
  7. Golpe de Martínez Campos e inicio de la Restauración.

Juan Prim
En la primera etapa debes de mencionar a los artífices de la Revolución (Prim, Serrano, Topete...) y la creación de Juntas Revolucionarias que le dieron un cariz distinto al de los demás pronunciamientos, pidiendo la supresión de las quintas, de los consumos y la abolición de la pena de muerte. El manifiesto que leyeron en el pronunciamiento dejó para la historia su frase final : "Viva España con honra". Isabel II se exilió a Francia.


En la segunda etapa hay que hacer referencia a los principales y urgentes problemas que el gobierno provisional debía resolver: contener la revolución, salvar la complicada situación económica y convocar elecciones para Cortes Constituyentes. Respecto a esto último, las elecciones se celebraron con un sufragio universal masculino para mayores de 25 años, lo cual era una auténtica novedad. Las nuevas Cortes contaron con una gran mayoría progresista (156 escaños + 80 demócratas) y un nada desdeñable resultado de los republicanos (escindidos de los demócratas) que llegaron a 85 escaños. La Constitución que pactaron se publicó en junio de 1869 y recogía los principios liberales tradicionales y otros más avanzados (soberanía nacional, división de poderes, sufragio universal...). Establecía la forma de gobierno como una monarquía democrática, cuyo rey sería electo y hereditario. Debido a la ausencia de rey, Serrano asumiría la regencia hasta que se eligiese nuevo rey.

Gobierno Provisional, 1869. Figuerola, Sagasta, Ruiz Zorrilla, Prim, Serrano, Topete, López Ayala, Romero Ortiz y Lorenzan

En la tercera etapa tienes que hacer constar los problemas más inmediatos a los que hay que hacer frente: económicos (ruina de la Hacienda, imposición de criterios librecambistas, supresión de los consumos...), políticos (insurrección en Cuba, extensión de revueltas de carácter federalista) y el más difícil de todos, que era elegir nuevo rey. Candidatos había muchos (Duque de Montpensier, Fernando de Portugal, Espartero, Amadeo de Saboya o el jocosamente conocido "olé, olé, si me eligen" Leopoldo de Hohezollern Sigmarigen), y al final se decantaron por el menos complicado: Amadeo de Saboya. El mismo día que Amadeo ponía el pie en España, su principal valedor y apoyo, el presidente Prim, era asesinado a la salida del Congreso, sin hallar nunca a los culpables del magnicidio.

Asesinato de Juan Prim


Amadeo I
La cuarta etapa es el difícil reinado de Amadeo. Sin apoyos reales en España, tuvo que enfrentarse a los problemas heredados y otros añadidos, como el estallido de la tercera Guerra Carlista en País Vasco y Navarra y una inestabilidad política que condujo a suceder 6 gobiernos y 3 elecciones en apenas dos años de reinado. Además, sus únicos apoyos, los progresistas, se dividieron en dos facciones (contitucionalistas con Sagasta y radicales con Ruiz Zorrilla) sin prestar nunca un apoyo al rey. Cansado, y enfrentado a casi todos, Amadeo abdicó en febrero de 1873. En sesión extraordinaria conjunta de las Cortes Generales, el 11 de febrero se proclamó la I República en España, con 258 votos a favor y 32 en contra. Pero, pese a lo que parecía, el apoyo al nuevo régimen carecía de base social.


Alegoría de la I República
La quinta etapa, La I República, hay que estudiarla desde una cronología sencilla categorizada por la sucesión de cuatro presidentes: Figueras, que empezó con mucho ímpetu reformista y acabó dimitiendo cinco meses después por las disputas surgidas alrededor de una República Unitaria o Federal; Pi i Margall, que se tuvo que enfrentar a las revueltas cantonalistas en Murcia, Valencia, Cataluña y Andalucía que le obligaron a dimitir al poco tiempo; Salmerón, cuya solución a los rebeldes acantonados fue enviar a generales del ejército monárquicos (enemigos de la República defendiendo la República) y que dimitió por no tener conciencia de condenar a muerte a dos soldados rebeldes; y Castelar, que dio un giro a la derecha pero tampoco pudo hacerse con la situación. Sería interesante hacer un análisis del episodio del cantonalismo al ser éste un movimiento muy original en la Historia de España, pero el hecho de que cada lugar declarase su independencia dificulta encontrar un estudio unitario sencillo en internet (aunque como último recurso siempre queda la wikipedia). El cantón de Cartagena fue uno de los más relevantes, por lo que si quieres saber más puedes pinchar aquí.


Francisco Serrano
Cuando en enero de 1874 se elegía a otro presidente, el General Pavía entró en el Congreso y expulsó a los diputados, entregando el poder a Serrano, que inauguró un breve período dictatorial caracterizado por la suspensión de Cortes y de la Constitución vigente. En poco tiempo  pacificó el país aplastando las revueltas cantonalistas y a los carlistas. En diciembre, y en Sagunto, el General Martínez Campos daba un golpe (militar vs militar) y terminaba con el período del Sexenio, haciendo efectiva la plasmación de las negociaciones secretas con Alfonso XII, el hijo de Isabel, a través de Cánovas del Castillo para la Resturación de los Borbones en España.

Una vez llegado aquí, y si quieres a modo de conclusión, puedes hacer una valoración del período. Si no te atreves, concluye el tema de alguna manera, aunque sea haciendo un resumen de dos líneas a modo de recopilación.

Para desarrollar el tema, además de la información que te he proporcionado en esta entrada, puedes utilizar las siete primeras páginas del tema 5 del IES Sabuco o la parte correspondiente del tema 4 del IES Elaios.

Si necesitas aclararte con los partidos políticos que existían durante el Sexenio, pincha en este enlace.



lunes, 4 de noviembre de 2013

El político militar

Narváez
El nuevo presidente (Narváez) era un ejemplo característico del militar-político, tipo que ha sido la maldición de España en los tiempos modernos (…). Se le ve tan pronto del lado liberal (Riego) como del reaccionario (Narváez), y con más frecuencia en una zona ambigua, oscilando entre amistades e inclinaciones liberales y temperamento reaccionario (O’Donnell); pero siempre constituido sobre una pauta que será útil describir aquí. 
El militar-político es patriota. No viene a la vida pública por las vías intelectuales de la Universidad ni desde sus años juveniles. Llega tarde, cuando ya se ha formado en el ejército; cuando ya, tanto desde el punto de vista material como del social, su posición es segura y su situación hecha. Su primera actitud suele ser la de un observador que se eleva contra los «charlatanes de la política», sintiéndose más capaz que ellos de arreglarlo todo si le dejan solo para aplicar los métodos sencillos, rápidos y prácticos de la milicia.
Refuerzan esta actitud su ignorancia y su tendencia a pensar en categorías sencillas, rasgo típico de muchos soldados (…).
Ya liberal, ya reaccionario en sus ideas, el político-militar suele ser reaccionario en su temperamento. Lo que quiere no es aportar sus ideas, sino imponer su voluntad (…).
La primera de las cosas externas que llaman su atención es el orden. La idea militar del orden tiende a ser mecánica. Cuando se puede colocar a los hombres en formaciones, de tres en tres o de cuatro en cuatro, como peones de ajedrez, hay orden (…).
Desde luego, el político-militar detesta la libertad de la prensa (…)
Y es que los políticos-militares de España no se distinguen por sus dotes de sentimiento religioso. Los más, si no todos, fueron católicos sin preocuparse gran cosa, excepto en ocasiones solemnes, de su religión oficial. Cuentan de Narváez que en su lecho de muerte, al sacerdote que le preguntaba: «¿Perdona su excelencia a sus enemigos?», contestó con voz firme: «No tengo enemigos; los he fusilado a todos.»
S. de MADARIAGA, “El siglo XIX”, España, ensayo de historia contemporánea, Madrid, 1979, pp., 69-71

Como se puede apreciar, el texto es un ensayo de un historiador, Salvador de Madariaga, por lo que no es una fuente primaria. En él, al autor pretende mostrar la importancia política de los militares durante la construcción del Estado Liberal a lo largo del siglo XIX. Es este período los militares, muchos de ellos forjados en batallas de la Guerra de la Independencia o en la emancipación americana, tendrán un carácter liberal por ser afectos al régimen que les ha permitido promocionar en el Ejército (recordad que en el Antiguo Régimen los cargos militares recaían en la nobleza, pues era uno de sus privilegios), por lo que su intervención en la vida política será evidente. Ahora bien, su formación en ese campo es nula, por lo que sus métodos para resolver problemas políticos son más propios de la vida castrense (como el bombardeo de Espartero sobre la ciudad de Barcelona o cualquiera de los golpes de estado llamados pronunciamientos, por ejemplo). Así, se puede hacer historia del siglo XIX en España atendiendo tan solo a esos pronunciamientos. Este método era la forma de llevar a cabo un cambio de gobierno por parte de estos militares adscritos a alguna de la tendencias ideológicas del liberalismo. Los progresistas los usaron sistemáticamente para tomar el poder en un sistema viciado que les impedía acceder al poder por métodos "legales"; los moderados los usaron para acabar con los gobiernos progresistas que trataban de hacer muchos cambios y muy rápidos en cuanto tenían poder para ello. Algunos ejemplo son el Pronunciamiento de la Granja en 1836 por parte de militares progresistas o la Vicalvarada de 1854 que inició el Bienio Progresista. Eso sí, pocos pronunciamientos triunfaban, y la lista de los fracasados es muchísimo más extensa que la de los que realmente alcanzaron sus objetivos (como el fallido de 1841 de tinte moderado que quería acabar con Espartero).

El marco histórico del  texto tiene que ser obviamente el del contenido y no el del autor, por lo que tendréis que hablar del período comprendido entre 1833 y 1868 (el reinado de Isabel II). Este período es ampliable, pero para acotar escogemos esa franja por ser el período de mayor actividad de los militares en política. Para desarrollar ese contexto, puedes consultar el tema 4 del IES Sabuco o las ocho primeras páginas del tema 4 del IES Elaios (el punto 10.3 exclusive)

El liberalismo (ideario y corrientes) y la oposición al sistema

Este es el primero de los temas de desarrollo que debéis de preparar para los exámenes. Como en todos los temas de desarrollo, ya sean de historia o de la disciplina que sea, tiene que llevar una introducción. En ella no hace falta introducir contenidos, sino que en dos o tres líneas podéis hacer una breve presentación del tema diciendo de qué vamos a hablar. Un ejemplo podría ser algo que comenzase así:

"El tema que se nos plantea es esencial para entender la Historia de España. Para su desarrollo, comenzaremos explicando el concepto de liberalismo, para continuar analizando la corrientes ideológicas que ..." 

No lo termino porque mi intención es que sea tuya y muy personal. La introducción no pretende ser nada más que el esquema desarrollado de lo que se va a hablar. Es importante. Un tema sin introducción (y sin conclusión) es un tema incompleto. Aunque hayas puesto todo el contenido. Te recomiendo que te crees un modelo y lo uses en todos los temas de desarrollo. Y lo mismo con la conclusión. Para concluir el tema has de hacerlo con una recapitulación de lo que has expuesto. Algo así:

"Como hemos visto, el liberalismo en España fue el soporte ideológico que lideró los cambios que llevaron a construir el Estado Liberal y ..."

Como ves, no es necesario que incluyas más contenido. La introducción y la conclusión son algo así como el "saludo" y la "despedida". No descuides este importantísimo aspecto formal porque repercute en la nota final de forma negativa.

El desarrollo del tema es lo que va entre la introducción y la conclusión. Este tema es complejo y extenso, y además puede tener varios enfoques que a mi juicio no son incompatibles. La mejor forma de prepararlo es atender perfectamente al título del tema, por tanto, en cuatro bloques: primero, qué es el liberalismo; segundo, ideario; tercero, corrientes, y a la vez desarrollar lo más brevemente que puedas la implantación del liberalismo en España en los reinados de Fernando VII e Isabel II; finalmente, en cuarto lugar, la oposición al régimen.

                       

En primer lugar has de hablar de qué es el liberalismo, donde tiene sus raíces ideológicas y cómo llega hasta España. A la vez, ya podemos empezar a desarrollar su ideario, atendiendo preferiblemente a sus tres ámbitos: económico (propiedad privada, ley oferta y demanda, capital, beneficio...), político (división de poderes, soberanía nacional...) y social (sociedad de clases).

Después debes hablar de las diferentes corrientes ideológicas del liberalismo español. Te puedes remontar si quieres a las Cortes de Cádiz,  aunque no es imprescindible. Aquí tienes que hablar de los liberales moderados y los progresistas en primer lugar, caracterizando bien sus diferencias ideológicas, cuáles son sus bases sociales (a quién representan) y sus personajes más relevantes. Después, tienes que hablar de las diferentes escisiones que dan como resultado la Unión Liberal, el Partido Demócrata y el Partido Republicano.

Después, para explicar brevemente el desarrollo del liberalismo en España, has de resumir los reinados de Fernando VII e Isabel II, explicando a la vez los rasgos esenciales de sus principales hitos que son las Constituciones. Comienza brevemente mencionando los precedentes de Cádiz y del Trienio Liberal y sus respectivos regresos al liberalismo. Posteriormente, tras la muerte de Fernando VII, debes mencionar el período de las Regencias (de María Cristina hasta 1840 y de Espartero entre 1840-43) y su obras esenciales (El Estatuto Real, la Desamortización y la Constitución del 37); después habla de la década moderada y la Constitución moderada del 45, el bienio progresista y la Constitución non nata del 56; por último la época de los gobiernos de la Unión Liberal y los moderados entre 1856 y 1868). Debes acabar con el Pacto de Ostende y la Revolución Gloriosa y la Constitución del 69 como epílogo. Te enlazo una sencilla línea del tiempo de este período por si te ayuda a aclararte.

Respecto a la oposición al liberalismo, hay que hablar del absolutismo y caracterizarlo. En un primer momento, Fernando VII es en sí mismo la oposición al liberalismo. A partir de 1833 el asunto cristaliza en el movimiento carlista. Debes hablar de ello, quiénes son y qué quieren. Después hay que hablar de las Guerras Carlistas, pero no de todas: menciona las tres y céntrate más en la primera, que es la que tuvo las repercusiones más importantes. Y habla de esas repercusiones.

No olvides terminar el tema con una conclusión. Hay que concluir. No dejes el tema abierto.

Para poder llevar a cabo con éxito este trabajo te recomiendo los siguientes materiales: por un lado, el tema 4 del IES Elaios (solo los puntos 4.1 y 4.2) para caracterizar el liberalismo, sus corrientes y, si quieres, su oposición; por otro lado, descarga el tema 11 del IES Fray Pedro de Urbina y utilízalo como resumen de la evolución política del período. El carlismo lo tienes bien sintetizado en el tema 10 del IES Marqués de la Ensenada.

La Constitución de 1812

Como ya hemos visto en clase, el estallido de una guerra en contra del francés en mayo de 1808 será el marco en el que se desarrollará la obra legislativa de las Cortes de Cádiz, cuya labor cristaliza con la aprobación en marzo de 1812 de una Constitución. El texto que nos proponen es una selección de articulos de dicho documento:



Art. 1. La Nación Española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios.
Art. 2. La Nación Española es libre e independiente, y no es, ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona.
Art. 3. La Soberanía reside esencialmente en la Nación, y por lo mismo pertenece a ésta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales.
Art. 4. La Nación está obligada a conservar y proteger por leyes sabias y justas la libertad civil, la propiedad, y los demás derechos legítimos de todos los individuos que la  componen.
Art. 8. También está obligado todo Español, sin distinción alguna, a contribuir en proporción de sus haberes para los gastos del Estado.
Art. 15. La potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey.
Art. 16. La potestad de hacer ejecutar las leyes reside en el Rey.
Art. 17. La potestad de aplicar las leyes en las causas civiles y criminales reside en los tribunales establecidos por la ley.
Art. 92. Se requiere además, para ser elegido diputado de Cortes, tener una renta anual proporcionada, procedente de bienes propios.
Art. 366. En todos los pueblos de la Monarquía se establecerán escuelas de primeras letras, en las que se enseñará a los niños a leer, escribir y contar, y el catecismo de la religión católica, que comprenderá también una breve exposición de las obligaciones civiles.

                 

Como podemos observar, tenemos una serie de artículos del total de 384 que la componen en total (puedes ver la constitución en pdf pinchando aquí). En ellos se tratan asuntos como qué es la nación española, en quién recae la soberania y cómo se distribuyen los diferentes poderes del Estado. Debes de leerlo con detenimiento y reflexionar sobre la época que genera dicho documento, así como la trascendencia que tendrá este documento jurídico posteriormente, pero no solo en España sino que también tendrá importancia en otras Constituciones europeas y americanas. 

La Constitución de 1812 es la primera en la Historia de España y una de las más liberales de su tiempo. Es, además, la primera vez que los liberales tienen al alcance de su mano una mínima parcela de poder en España. En el contexto de una guerra, la que se hacía contra el francés (cuyas ideas paradójicamente coincidían con la de buena parte de los liberales), Cádiz era un reducto seguro protegido por los ingleses y con una estructura social propicia para que prendiese la mecha del liberalismo. Allí, tras dos años de arduos debates se aprobó por fin la llamada Constitución de Cádiz.

En ella se establecieron principios básicos del ideario liberal como la monarquía constitucional, la separación de poderes (con el rey controlando el poder ejecutivo y con derecho de veto limitado en el legislativo que residía en unas Cortes unicamerales, y el judicial independiente), la soberanía nacional, derechos individuales y el reconocimiento del sufragio universal masculino indirecto. Por contra, poco pudieron hacer los liberales contra el influjo de la Iglesia  y se reconoció la confesionalidad del Estado, declarando el catolicismo como religión oficial (Art. 12. La religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas, y prohíbe el ejercicio de cualquiera otra).
La Constitución (y, por ende, toda la obra legislativa de las Cortes de Cádiz) será abolida al regreso de Fernando VII. Después volverá a tener vigencia en 1820-1823, cuando es repuesta en el Trienio Liberal, y en un breve lapso de tiempo entre 1836 y 1837, cuando se suspende el Estatuto Real de 1834 y se prepara la Constitución de 1837.

Con la  Constitución de Cádiz se abre la extensa lista de documentos constitucionales en España. En 1834 se da una carta otorgada muy moderada (el Estatuto Real, que no es una constitución a no estar aprobada por unas cortes), en 1837 se aprueba una progresista, sustituida por una moderada en 1845. En 1856 se redacta una muy avanzada durante el bienio progresista pero que no llegará a ver la luz, y en 1869 se aprobará otra progresista. Tras el Sexenio, en 1876 se aprueba otra de índole moderada y que será, hasta el momento la que más vigencia ha tenido. Después llegaron la de 1931, republicana, y la actual de 1978.

Para contextualizar el documento y elaborar tu comentario, te voy a dar diferentes opciones. Si lo que te interesa es un tema extenso y que incluya un análisis pormenorizado de la Constitución de Cádiz, descárgate el tema del IES Elaios aquí. Si lo que quieres es un tema extenso y muy didáctico, bájate este tema del IES Sabuco. Ambos te pueden servir para preparar parte del tema del liberalismo. Si prefieres temas más sintéticos y más breves descarga o este del Fray Luis de Urbina o este del Marqués de la Ensenada. Yo te recomiendo especialmente los dos primeros que te he especificado.