lunes, 17 de marzo de 2014

La Guerra Civil (Tema)

Entre 1936 y 1939, España vivió uno de sus episodios más amargos: una Guerra Civil. Durante tres años, la Península Ibérica fue el escenario en el que se desarrollaron cruentos combates como las tristemente célebres Batallas de Teruel o del Ebro, o el bombardeo de Guernica. El final del conflicto abrió las puertas a un largo período de casi 40 años de oscura dictadura liderada por el General Franco.

Para desarrollar el tema, abordaremos los siguientes apartados: en primer lugar, ubicaremos el conflicto haciendo referencia a los antecedentes del mismo. Después trataremos de explicar las causas (o mejor dicho "la causa") de la guerra. A continuación explicaremos brevemente cómo evolucionaron a lo largo del mismo los dos bandos, el nacional y el republicano  para continuar analizando las diferentes fases del conflicto propiamente dicho. No podemos dejar de hacer una referencia a la dimensión internacional del conflicto, para comprender la complejidad del período. Finalmente haremos una relación clasificada acerca de las consecuencias del conflicto, desde el punto de vista humano, económico, social, político y cultural.

Los antecedentes de la guerra hay que encontrarlos en el primer semestre de 1936, desde la victoria en las urnas de la coalición de izquierdas denominada Frente Popular hasta la situación insostenible de violencia en las calles, pasando por la destitución de Alcalá Zamora como Jefe de Estado y su reemplazo por Manuel Azaña.

Para comprender las causas del conflicto, tenemos que hablar en singular: la causa de la Guerra fue un golpe de estado perpetrado por los militares y apoyado por grupos conservadores y católicos que se autoproclamaron defensores de la patria. Otra cosa distinta es hablar de las motivaciones que llevaron a éstos a perpetrar el golpe: el anticlericalismo, la aceleración de las reformas (especialmente la agraria), la violencia... Pero éstas no son las causas del conflicto. La guerra nunca hubiera estallado sin el golpe de estado. No debemos de confundir los términos.

La victoria del Frente Popular no fue bien encajada por las derechas en España. La no aceptación del resultado electoral precipitó la violencia en las calles por parte de grupos extremistas de ambas ideologías. La escalada violenta llegó hasta las altas esferas, con el asesinato del teniente Castillo, guardia de asalto de ideología socialista y el asesinato en respuesta del lider del grupo de extrema derecha y católico, el Bloque Nacional, José Calvo Sotelo.

Así las cosas, los militares compusieron un golpe que debería de haberse producido antes si no hubiera sido por la negativa de Franco a ponerlo en marcha, si bien los acontecimientos de julio del 36 precipitaron el pronunciamiento. Mola, Goded, Cabanillas, Sanjurjo y Franco fueron los promotores del golpe, que comenzó en Canarias la noche del 17 de julio y continuó ese día en el Marruecos español y al día siguiente en el resto de la península.

Emilio Mola

El golpe no triunfará porque la población española de los años 30 era mucho más activa que la que había permitido otros golpes militares en tiempos pasados. Además, no todo el ejército se sumó a la rebelión, y gran parte del territorio peninsular quedó fiel a la República. Pero el gobierno legítimo no pudo (o no supo) aplastar la rebelión por la indecisión inicial (entre el 18 y el 20 de julio se suceden tres presidentes de gobierno) y por la falta de determinación de la comunidad internacional. Esos primeros días dieron el oxígeno suficiente a las fuerzas rebeldes para continuar con el golpe de estado que, ante su fracaso en buena parte del país, se iba a transformar en una violenta guerra civil. Bajo mandato de los sublevados quedaron Galicia, Oviedo, Castilla León, Navarra, Sevilla, Cordoba, Granada, Zaragoza y los archipièlagos (excepto la isla de Menorca) y el territorio colonial en África. El resto permanció leal a la República.

España quedó así dividida en dos bandos, el nacional y el republicano. Ya hemos descrito los territorios de los que disponía cada uno. Ahora veremos sus recursos, tanto económicos como humanos, su base social y su evolución política.

El bando nacional contaba con la mayor parte de los recursos agrarios. La ausencia de finanzas la suplieron con créditos solicitados a Alemania a cambio de explotaciones mineras. En el plano humano contaban con la mitad de la Guardia Civil, la mitad del Ejército de Tierra, la mayor parte de los oficiales del ejército, los carlistas, los falangistas, la Legión, los Regulares marroquíes, los Italianos (Corpo di Truppa Volontarie, CTV), la Legión Cóndor alemana, los Viriatos portugueses y la católica Legión de San Patricio irlandesa. El apoyo social a los rebeldes radicaba en la aristocracia, terratenientes, banqueros, alta burguesía y campesinos acomodados. También la Iglesia bendijo a los nacionales al calificar el Cardenal Gomá en una pastoral a la guerra como Cruzada. Políticamente, el 1 de octubre se unificó el mando del ejército y del gobierno en la figura del General Franco en Burgos y asumió éste el liderazgo de Falange una vez asesinado Primo de Rivera, creando poco después el que sería el partido único en los siguientes 40 años: Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS). Esto le proporcionó la necesaria ideología a su causa, que hasta entonces carecía de ella. Durante toda la guerra, Franco sentó las bases para la instauración de un estado totalitario.

El bando republicano, por su parte, tenía bajo su poder zonas industriales y mineras, y la mayor parte de la población en las dos grandes capitales. Y sobre todo el oro del Banco de España. Las tropas con las que contaba eran la mitad de la Guardia Civil y del ejército de Tierra, la mayoría de la marina y de la aviación, los milicianos (civiles voluntarios armados y agrupados por partidos políticos o sindicatos), la Guardia de Asalto y las Brigadas Internacionales. El apoyo lo tenian de las clases medias urbanas, los obreros y campesinos y los intelectuales. Políticamente se suceden tres gobiernos más o menos estables, el de José Giral, el de largo Caballero y, el más largo, el de Juan Negrín que tendrá que tratar de mediar en las divisiones internas entre quienes querían primero ganar la guerra y quienes querían hacer la revolución y en los últimos meses entre quienes querían una paz honrosa y quienes querían resistir a toda costa esperando que se desencadenase un conflicto internacional que se preveía inminente.

El desarrollo de la guerra lo estructuramos en tres fases de operaciones militares:
- Julio 36- Marzo 37. Los primeros meses se caracterizan por la guerra de columnas. Gracias a la ayuda alemana e italiana, Franco cruza el estrecho con sus tropas iniciando el avance hacia Madrid a la vez que iba conquistando lugares como Badajoz, Talavera y el alcázar de Toledo. Mientras, Mola desde el norte desciende también hacia Madrid con el fin de tomar la capital. En noviembre se produce la batalla de Madrid, cinco meses de asedio de la capital que resistió los envites bajo el liderazgo del general Miaja.
- Abril del 37-Noviembre 38. Es la etapa de mayor actividad militar. Fracasado el intento de tomar Madrid, Franco, ya elegido como jefe de los sublevados, decide asaltar el Frente del norte, que en octubre ya está en manos nacionales. Mientras, los republicanos tan solo pudieron tratar de llevar a  cabo operaciones de despiste cristalizadas en la batalla de Brunete y la sangrienta batalla de Belchite. Caído el Frente del Norte, Franco planea la toma de Madrid y el fin de la guerra, pero los republicanos deciden distraer de nuevo la atención y asaltan Teruel en diciembre del 37, ciudad que acabarán tomando un mes después. Franco decide un cambio de planes y reconquista Teruel, pero ya no piensa en acabar la guerra sino en aniquilar al enemigo, por lo que continúa su avance durante la primavera de 1938 hacia el mar, llegando a Vinaroz y partiendo así la zona republicana en dos. En un último intento desesperado por frenar el avance nacional y ganar tiempo, los republicanos avanzan sobre el Ebro iniciando así la batalla definitiva de la guerra, que se prolongó hasta noviembre y que supuso la virtual derrota de la República.
- Noviembre del 38-Abril del 39. La última etapa es de escasa actividad bélica. Franco lanza una ofensiva sobre Cataluña y entra en Madrid el 28 de marzo. Ante los intentos de obtener una derrota honrosa por parte del descompuesto gobierno de la República, Franco publica la Ley de Responsabilidades Políticas que ponía fin a esa esperanza y obligaba al exilio o a la infructuosa resistencia a los últimos combatientes de la República. El primero de Abril Franco publicaba el último parte de guerra que ponía fin a casi tres años de lucha descarnada en España.

Desarrollo de la guerra civil española. Fuente: http://profeshispanica.blogspot.com.es

La dimensión internacional del conflicto vino marcada por el Comité de no Intervención suscrito por Gran Bretaña, Francia (temerosos de una extensión del comunismo en España no apoyaron a la República), Alemania e Italia (que firmaron pero no cumplieron y participaron de forma activa en el conflicto) y la URSS (que al conocer la ayuda a Franco suministró armas a la República a cambio del oro del Banco de España). En el apartado anterior ya hemos descrito las ayudas internacionales a los dos bandos.

Las consecuencias de la guerra fueron nefastas. Algunas de ellas son:

- Humanas: según Julián Casanova, más de 600.000 muertos más desaparecidos y exiliados. Miles de encarcelados y los maquis (los que huyeron al monte). Represión brutal especialmente al amparo de la Ley de Responsabilidades.
-Políticas: fin de la democracia e inicio de la dictadura. Desaparecen las libertades y los derechos y se instaura un partido y sindicato únicos, quedando el resto ilegalizados. Aislamiento internacional.
-Económicas: ruina, destrucción de fábricas, viviendas e infraestructuras.  Paro y bajo nivel de vida. Reducción de la población activa y fin de las reservas financieras.
- Sociales: Marginación de los vencidos, hambre y vuelta al control eclesiástico de la sociedad, así como militarización de la misma. Fin de los partidos politicos y sindicatos.
- Culturales: purga de maestros y exilio de intelectuales y científicos. Imposición de la censura.

Para completar el tema entiendo que es suficiente si utlilizas la información de esta entrada. Si quieres saber más, lee el tema del IES Sabuco, y si quieres conocer cómo fue la guerra en Aragón, el tema del IES Elaios te ilustrará.


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