lunes, 31 de marzo de 2014

El franquismo


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Con este nombre conocemos el sistema político que estuvo vigente en España entre el 1 de abril de 1939 hasta el 20 de noviembre de 1975. En estos 36 años de la historia reciente de España, la figura del General Franco fue esencial para entender el propio sistema político imperante.
Para desarrollar el tema, como siempre, analizaremos brevemente los antecedentes. A continuación, expondremos el carácter del régimen así como sus bases ideológicas y sociales. Después trazaremos un breve dibujo sobre la evolución política, primero y su evolución económica después. Finalizaremos el tema haciendo una rápida referencia a la oposición al régimen a lo largo del período.

Como antecedentes, hay que  mencionar la guerra civil y cómo evoluciona el bando nacional durante el conflicto. La fecha de comienzo del régimen la estableceremos en el 1º de abril del 39, día de publicación del último parte de guerra del bando nacional.

El régimen se asienta sobre la figura del General Franco. Biográficamente, habría que destacar su rápido ascenso en la carrera militar, que le llevó a ser general del ejército con 34 años. Desempeñó cargos durante la República en la Academia General Militar hasta su cierre y como Jefe del Estado Mayor, tras reprimir duramente la revolución de Asturias. Su régimen fue absolutamente personalista; tanto, que no le sobrevivió.

El régimen que implantó fue en sus primeros años un sistema fascista, y pronto se convirtió en autoritario y personalista. Trató de maquillarlo de cara a la galería, pero su influencia fue decisiva en todo el período.
Para sustentar su sistema, publicó siete Leyes Fundamentales, entre 1938 y 1967. En ellas estableció los principios que regirían su sistema político:
- Fuero del Trabajo, 1938. Sentó con esta ley los principios ideológicos, políticos, sociales y económicos, siguiendo las pautas del mismo documento firmado por Mussolini en Italia.
- Ley Constitutiva de Cortes, 1942. Crea unas cortes consultivas, a cuyos miembros designa como procuradores.
- Fuero de los Españoles, 1945. Establece los derechos y deberes de los españoles, así como reafirma el carácter tradicionalista y católico del Régimen.
- Ley de Referéndum Nacional, 1945. Constituye las bases para hacer consultas a la ciudadanía en caso de aprobar leyes importantes.
- Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado, 1946. Sometida a referéndum, otorgaba a Franco la capacidad para designar un sucesor, a la vez que mantiene la denominación de Reino para el país.
- Ley de Principios del Movimiento Nacional, 1958. Establece los principios de la FET para el régimen, y crea lo que se denominó democracia orgánica, un sistema que permite la participación del pueblo a través de la familia, el municipio y el sindicato.
-Ley Orgánica del Estado, 1967. La segunda y última ley sometida a referéndum, aprueba la libertad religiosa, separa el cargo de Jefe del Estado del de Jefe del Gobierno (ambos en manos de Franco) y permite la participación de las famlias en las Cortes a través aquellos que eran elegidos por los cabezas de familia.
Cada una de estas leyes tiene un marco histórico que explicaremos más adelante.

Las bases ideológicas del Régimen son:
-La dictadura al estilo del fascismo italiano, con su líder carismático (caudillismo personalizado en Franco) y su partido único (el Movimiento Nacional).
- Anticomunismo y antiliberalismo. Rechaza el sistema democrático y el sistema capitalista.
- Tradicionalismo y nacionalcatolicismo. Es esencial el papel desarrollado por la Iglesia (básico para su supervivencia en los primeros años), que controlará la educación, la opinión pública, la moral y la censura.
- Nacionalismo exaltado, con especial atención a la época del imperio.
- Providencialismo. El caudillo es elegido por Dios, un ser extraordinario que envía Dios "cada tres o cuatro siglos". Además ejerce de figura paternalista, que vela por el cuidado de sus hijos.
- Militarismo. Exaltación de los valores militares e intervención de éstos en la vida civil (como los Tribunales Militares que actuaban en cuestiones de orden público).
- Corporativismo. Cada grupo tiene su función dentro del Régimen y no puede actuar fuera de su ámbito.
- Represión de la oposición. Mitificación de los enemigos de España.
- Planificación económica. Control del Estado sobre las actividades económicas.

Las bases sociales del Régimen se sostienen sobre cuatro pilares:
- El ejército, con amplia jurisdicción y exaltación de sus valores.
- La Falange, cuya organización fascista inicial fue siendo limada hasta constituir la base del partido único. Había una diferencia esencial entre los camisas viejas (los auténticos falagistas) y los camisas nuevas.
- La Iglesia, que legitimó el Régimen desde el principio (recordad a Gomá y su Cruzada) y terminó siendo uno de los valores internacionales para la supervivencia del sistema, cristalizado en el Concordato de 1953 y en la importancia de grupos como el Opus Dei en política.
- Las "familias" del régimen, que a pesar de su composición heterogénea representaron el apoyo incondicional al caudillo. Fueron los monárquicos (más los carlistas que los donjuanistas), los tecnócratas (modernizadores con especial función a partir de 1957 procedentes en esencia del Opus Dei) y los franquistas puros (sin ideología específica pero que consideraban a Franco como el salvador de España y su fidelidad no conocía límites).

La evolución del Régimen se establece en dos períodos esencialmente: entre 1939 y 1957, y entre 1957 y 1973. Los dos últimos años hasta el 75 son la crisis del régimen.
El primer período se caracteriza por el aislamiento internacional y el intento de institucionalizar el régimen. Como telón de fondo, la II Guerra Mundial. Cuando Hitler y Mussolini avanzaban imparables, Franco se situó a su lado con la "no beligerancia" (envío de la División Azul). Con la entrada de EEUU y el avance sobre Berlín, Franco volvió a la neutralidad inicial. Se aprueban las 5 primeras leyes fundamentales en este período para consolidar el nuevo sistema político y convencer a la comunidad internacional de que nada se tenía que ver con las vencidas potencias fascistas.
A pesar del aislamiento al que estaba siendo sometida España tras el fin de la Guerra, el régimen sobrevivió gracias al estallido de un nuevo conflicto, el que protagonizaron EEUU y la URSS y que a posteriori fue denominado Guerra Fría. Así, Franco pasó de ser un sospechoso antiodemocrático y fascista a ser un aliado anticomunista que a EEUU le sirvió como garantía de no extensión de la influencia de los soviéticos. A partir de ese momento, la comunidad internacional relajó su presión sobre Franco y en 1950 la ONU permite a España formar parte de sus instituciones (FAO, UNESCO...). En 1953 firma el Concordato con el Vaticano, que amplía los poderes sociales de la Iglesia y su influencia. Ese mismo año firmó en EEUU el Acuerdo Hispanoamericano, que sentó las bases la colaboración militar entre ambos países permitiendo bases militares norteamericanas en España (Rota, Torrejón, Morón y Zaragoza) a cambio de créditos similares a los concedidos para la reconstrucción europea, el Plan Marshall. En el 55, el presidente estadounidense Eisenhower, visita España. En 1957 se remodela el gobierno con el fin de lograr una modernización del Régimen. Es la entrada de los tecnócratas en el poder.
 Desde un punto de vista económico, la primera fase se caracteriza por la autarquía, un sistema económico resultante del aislamiento internacional en el que el Estado debía autoabastecerse prácticamente de todo. Para ello se maximiza la intervención estatal en economía provocando escasez. En el sector primario, el Servicio Nacional del Trigo adquirirá toda la producción para resdistribuirla a través de las cartillas de racionamiento (que generó a su vez un excelso mercado negro). A la vez, impulsó la colonización, poniendo en cultivo tierras abandonadas y desplazando población para ocuparlas. También se fomentará la industria con la creación del Instituto Nacional de Industria (INI), en especial sectores estratégicos como el transporte, la energía y la siderurgia.
En los 50, con el fin del aislamiento y la llegada de créditos extranjeros se produjo una tímida apertura y se dio entrada a la iniciativa privada en la economía a la vez que continuaba una fuerte inversión estatal gracias a esos créditos extranjeros. La llegada de los tecnócratas al gobierno supuso la activación económica definitiva reflejado en el Plan de Estabilización.
Fraga pasea junto a otro reconocido antifranquista, el almirante Carrero Blanco
Manuel Fraga y Carrero Blanco
Así comienza la segunda etapa del franquismo, caracterizada por la entrada en la primera plana política de esos tecnócratas vinculados al Opus Dei y que llevarán a cabo una serie de reformas para aprovechar la favorable situación internacional y rentabilizarla. En este segundo período se aprueban las dos Leyes Fundamentales restantes. Es la época del desarrollo económico que se traduce en una apertura cultural   (representada por Fraga y Solís), económica y política (se firman tratados de cooperación con la CEE y con países comunistas como China y la RDA). En el año 69 se nombra sucesor a Don Juan Carlos de Borbón, y Franco designa presidente de gobierno al Almirante Carrero Blanco, representante del sector inmovilista del régimen (conocido como el Búnker).
Económicamente, finaliza la etapa del aislamiento y la autarquía y comienza el desarrollismo. Con el Plan de Estabilización del 59 se redujo el gasto público, se puso fin a la intervención estatal en economía y se abrió ésta a los mercados exteriores. El atractivo que esto supuso para el capital extranjero y la coyuntura internacional de crecimiento económico, el éxito del plan fue inmediato. Milagro español, le llamaron.
Las bases del desarrollo, aún así hay que matizarlas. La balanza comercial en España era deficitaria, y sólo se pudo equilibrar gracias a lo tres pilares del desarrollo: la inversión extranjera, el turismo y los capitales enviados por los emigrantes españoles que trabajaban en otros países europeos. A partir de 1963 se implusaron los Planes de Dearrollo para extender la industria a todo el territorio y completar la mecanización del campo. Como resultado se produjo un masivo éxodo rural.

El final del régimen vino marcado por los dos últimos años de vida de Franco. Por un lado, el que nombrara como presidente del gobierno, Carrero Blanco y amigo personal del dictador fue asesinado por ETA en diciembre de 1973. Arias Navarro es nombrado presidente de gobierno y su acción política se moverá entre el aperturismo (espíritu del 12 de febrero) y el inmovilismo motivado por la presión del Búnker. Casi paralelamente, el crecimiento económico terminó en 1973, con la llamada crisis del petróleo. Ésta generó inflación y paro, situación que se mantuvo hasta pasada la muerte del dictador. Finalmente, el 20 de noviembre de 1975, Franco muere.

Respecto a la oposición al régimen, hay que diferenciar varias etapas. En los primeros años tuvieron un gran protagonismo la represión, el maquis, los monárquicos que querían volver a este sistema en la figura de Don Juan de Borbón, y el exilio, donde actuaron débilmente los rescoldos del PCE, del PSOE y la CNT. También se mantuvo vivo el gobierno republicano en México.
A partir de los 50, y sobre todo con el aperturismo de los 60, los grupos de oposición al sistema fueron incrementándose: aparición de Comisiones Obreras dentro del sindicato vertical y próximo al PCE, protestas universitarias, la propia Iglesia tras el Concilio Vaticano II representada por el Cardenal Tarancón, la reorganización del PCE, los nacionalismos, el terrorismo (ETA, FRAP)... Buena parte de esta oposición se reflejó en la reunión de Munich, que el régimen calificó como contubernio, donde grupos tanto desde el interior como desde el exterior solicitaron a la CEE que exigiese a España una democracia como la que tenían sus países miembro. Entre ellos había grupos de monárquicos, de la CEDA, del PSOE... Y en los años 70, en el seno del ejército surgirá también la disidencia democrática que culminó en la creación de la Unión Militar democrática, que se creó clandestinamente dentro del mismo y que tenía como objetivo democratizar el estamento militar y derrocar la dictadura.

Finalmente, y tras el crucial año 73 donde el asesinato de Carrero y la crisis del petróleo habían dejado muy tocado al régimen, Franco no pudo con la enfermedad y murió en la madrugada del 20 de noviembre de 1975. Una nueva etapa se abría para el país.

Para elaborar el tema, es suficiente con la información que te he redactado en esta entrada. Si quieres tener otro enfoque del tema, puedes ver este tema del IES Marqués de la Ensenada o este otro del IES Fray Pedro de Urbina. Si lo que quieres es ampliar, disfruta de los dos temas del IES Sabuco.

lunes, 24 de marzo de 2014

La Guerra Civil 1936-1939. (Texto)



La investigación local en España y en otros lugares ha enriquecido nuestra perspectiva sobre la crisis de los años treinta y también ha subrayado uno de los dos factores fundamentales de la Guerra Civil española: en sus orígenes, consistió en una serie de enfrentamientos sociales españoles, y muchos de los problemas que surgieron en la zona republicana derivaron de una resolución incompleta de algunos de esos conflictos. Los investigadores españoles y extranjeros han contribuido a confirmar la otra verdad fundamental sobre la guerra: durante la misma y tras ella, constituyó un episodio más en la gran Guerra Civil europea que acabó en 1945. La derrota final de la República española se produjo después de un cerco constante de tres años durante los cuales se vio asediada desde fuera y desde dentro; desde fuera, por las fuerzas del fascismo internacional y sus cómplices inconscientes entre los Estados democráticos y, desde dentro, por las fuerzas de la extrema izquierda que antepusieron sus ambiciones revolucionarias al propósito de realizar un esfuerzo bélico centralizado.
P. PRESTON, La República asediada. Hostilidad internacional y  conflictos internos durante la guerra civil, Barcelona, Península, 1999. pp. 11-12. 
Este texto corresponde a una interpretación historiográfica (y, por tanto, subjetiva) acerca del conflicto que asoló España entre 1936 y 1939. El autor, Paul Preston, es uno de los historiadores hispanistas más prestigiosos en este momento. El texto pertenece a una de sus publicaciones más influyentes en la historiografía actual sobre el siglo XX en España y contiene una interpretación acerca de la guerra y las causas por las que la República no venció en la contienda.

El autor arguye dos causas para ello: por un lado la descomposición interna de la República que tuvo que mediar entre quienes creían que lo principal era hacer la guerra y después la revolución y quienes defendían la revolución como objetivo prioritario en el conflicto. Por otra parte, la dimensión internacional del conflicto fue favorable a los sublevados bien por acción directa (Alemania e Italia) o por omisión (Gran Bretaña y Francia), por lo que se puede considerar a la Guerra Civil como un episodio más de la II Guerra Mundial.

El comentario debes de dirigirlo hacia el conflicto, pero para nada debes de explicar el desarrollo bélico de la guerra civil. Aprovechando las dos ideas del texto, puedes explicar cómo estalla el conflicto y después cómo se compusieron los bandos (en especial el republicano) y cuál fue la dimensión internacional del conflicto, con los apoyos que tuvo cada bando y la creación del Comité de No Intervención. Si quieres y tienes información al respecto, también puedes hacer un ejercicio de historiador y poner sobre la mesa las diferentes interpretaciones de la guerra, desde la consideración de guerra de liberación y Cruzada que tuvo durante el franquismo y desde los sectores nostágicos en la democracia hasta la interpretación de parte de los historiadores progresistas que consideran el golpe como un ataque a la democracia y a un régimen legítimo que procedía de las urnas y que trataba de modernizar el país. Pero esto último, si no te ves seguro, es mejor que no lo intentes.

Para desarrollar el comentario, puedes usar la información de la entrada sobre el tema de la guerra civil, o puedes ver el tema del IES Elaios a partir de la página 50.

lunes, 17 de marzo de 2014

Ley de Responsabilidades Políticas


«Art. 1.º Se declara la responsabilidad política de las personas, tanto jurídicas como físicas que desde 1° de octubre de 1934 y antes de 18 de julio de 1936, contribuyeron a crear o a agravar la subversión de todo orden de que se hizo víctima a España y de aquellas otras que, a partir de la segunda de dichas fechas, se hayan opuesto o se opongan al Movimiento Nacional con actos concretos o con pasividad grave.
Art. 2.° Como consecuencia de la anterior declaración [...] quedan fuera de la ley todos los partidos y agrupaciones políticas y sociales que, desde la convocatoria de las elecciones celebradas el 16 de febrero de 1936, han integrado el llamado Frente Popular, así como los partidos y agrupaciones aliados y adheridos a éste por el solo hecho de serlo, las organizaciones separatistas y todas aquellas que se hayan opuesto al Triunfo del Movimiento Nacional [...].
Art. 3.° Los partidos, agrupaciones y organizaciones declaradas fuera de la ley, sufrirán la pérdida absoluta de sus derechos de toda clase y la pérdida total de sus bienes. Estos pasarán íntegramente a ser propiedad del Estado [...].»
Boletín Oficial del Estado, 13 de febrero de 1939.
Reproducido en José HERNÁNDEZ y otros, Historia de España.
2. °Bachillerato. Fuentes documentales, Madrid, Akal, 2004, p. 132. 

                                     

Este texto es un extracto de una ley publicada en el Boletín Oficial del Estado. Dicha ley se publica aún en el transcurso de la guerra, aunque ya en un momento en que el conflicto está decantado hacia el bando nacional. Las últimas resistencias republicanas apenas son eficaces y el final de la guerra es cuestión de tiempo. Por eso, Franco está sentando las bases de lo que será el nuevo régimen.

La peculiaridad del franquismo reside en que es un régimen erigido sobre las cenizas de una guerra. Su legitimidad es inexistente, por lo que se hace necesario conseguir justificar su existencia. Desde el principio la Iglesia ya ha bendecido la sublevación, pero aún es necesario legitimarlo políticamente. Parte de esa legitimidad radicará en la eliminación y depuración del adversario, evitando así tener voces discordantes en su seno. Supone eliminar al enemigo en casa. Para eso se publica esta ley.

Esta selección de artículos presenta tres partes: en la primera, se hace responsable a todo aquel que haya participado en los desórdenes entre el 1 de octubre del 34 (la revolución de Asturias) y el 18 de julio del 36 (día del Alzamiento), así como quienes se hayan opuesto a los nacionales a partir de esa fecha, referidos como Movimiento Nacional (el partido único durante el franquismo), tanto los que hayan participado de forma activa como aquellos que hubieran mostrado "pasividad grave" (lo que puede suponer atribuir responsabilidad a cualquiera). El segundo artículo declara fuera de la ley todo partido o sindicato afín al Frente Popular. Finalmente, el artículo tres declara que todos aquellos mencionados en los dos artículos anteriores perderán todos sus derechos, incluido, obviamente, el derecho a vivir. Supone, en definitiva, la condena a muerte para miles de personas.

Como resultado de esta ley, se intensificarán los juicios sumarísimos para gran parte de las personas que defendieron la República. Un número de cáculo difícil serán fusilados bajo cualquier pretexto (como recoge el Padre Gumersindo de Estella en su diario sobre los fusilados en Zaragoza), y muchos otros acabarán con sus huesos en la cárcel o en improvisados campos de concentración. Aquellos que tuvieron algo más de suerte pudieron marchar al exilio, corriendo distinta suerte según dónde recalasen: muchos pasaron al sur de Francia, donde fueron recluidos en campos de concentración hasta que el estallido de la II Guerra Mundial les hizo elegir entre volver a España  o integrarse en el ejército francés para luchar contra Hitler: muchos de éstos perdieron la vida en el frente y otros en los campos de concentración nazi, aunque algunos sobrevivieron y pudieron contrarlo, como Mariano Constante, que fue ordenanza de los SS en Mauthausen y lo recogió en varios libros publicados con posterioridad. Otros, entre los que se cuentan buena parte de los intelectuales, se subieron a los barcos enviados desde México por el presidente Lorenzo Cárdenas. Allí viajó el gobierno republicano, donde permaneció vivo hasta los años de la Transición, cuando se disolvió en pro de la reconciliación.

También esta ley fue la causa de que parte de los combatientes del bando republicano evitasen regresar a casa para evitar represalias y se "echasen al monte", negando el fin del conflicto y continuando como guerrillas la lucha contra Franco hasta casi los años sesenta. Otros maquis fueron aquellos que regresaron victoriosos en el año 45, que intentaron contar con el apoyo de las potencias vencedoras en la II Guerra Mundial e invadieron el Valle de Arán, pero fracasaron por falta de apoyo internacional.

Esta ley se complementó con la Ley para la Represión de la Masonería y el Comunismo, que centraba su acción en estos dos colectivos, identificados por Franco como los principales enemigos de España. Así, aquí puedes hablar un poco de las bases ideológicas del Régimen, que te subiré en la próxima entrada de este blog. Muchos historiadores atribuyen parte de la responsabilidad de la larga duración del franquismo a la ausencia de enemigos internos, depurados a través de leyes como éstas.

La represión también se centrará en el miedo y la censura. El miedo, a través de la marginación social de los vencidos y sus familiares, que  serán sometidos a constantes humillaciones (obligatoriedad de obtener certificados de buena conducta para encontrar trabajo) y vejaciones (rapado de la cabeza a las mujeres acusadas de rojas) justificadas por ser sospechosos de enemistad con el régimen. La censura también será forma de represión , pues durante los casi cuarenta años del franquismo se impuso la versión oficial del conflicto y la exaltación de los vencedores, condenando al olvido y la injuria a quienes defendieron a la República. La Iglesia impondrá su ley, superponiéndose en muchos ámbitos a las leyes civiles (prohibición del divorcio, por ejemplo, vigente durante los años de la República, o declarando nulos los matrimonios civiles contraídos durante ese período).

Finalmente, para completar el comentario, puedes, voluntariamente, hablar de la oposición al régimen en los primeros años del franquismo. Parte de esto ya lo has hecho hablando del maquis y del exilio. Puedes completarlo hablando (brevemente) del aislamiento internacional, derivado de acciones como la vigencia de esta ley.

De nuevo, encontrarás información en las entradas de este blog relativas a la guerra civil y al franquismo, incluso te puede servir para tu comentario lo que te expongo en esta misma entrada. También puedes ver las páginas 3-6 de este tema del IES Elaios.